El soplo de Dios
aún no he terminado
falta mucho pulmón que llevar
tanta sangre falta
y un centenar de nervadura
Corra el aire de Dios todo barro
por toda alma deshojadas
y todo corazón
Levántese toda criatura
las dormidas
las despiertas
y llegue Dios
como agua tibia a las heridas
como canción de cuna
Con sus abrazo inmenso para llorar
con su amor de cuna
Llegue Dios
y nada se mueve
nadie pronuncie un verbo
no haya un recuerdo más sobre la tierra
tan sólo escuchamos sus misterios
y temblemos
y cantamos
gracias al Señor.

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