lunes, 27 de abril de 2026

Dios intimo.

 Desde ante de la sed

y ante del silencio

eras un humo triste

entubado en mis huesos.

Desde ante de la sed

ante del silencio.

Hombres ciegos un día

me cerraron el viento

y me hicieron creer

que habitabas en templos,

hasta que un aire puro

me lavó los secretos

y como un mármol dulce

te divisé alma adentro.

Y fuiste de repente

de cristal como el tiempo. 

 

 

 

 

 

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