En cinco Gritos.
Yo sigo aún ,así
regando ese sueño
sin ser mio,
así ser de nadie,
sembrando ,sin que nadie lo riegue.
Y yo cuido los sueños,
a veces instante,se desvanecen
Muero yo,! Oh Dios ! muere el sueño
sembrado, seco,sangredo
porque fue segado.
Y por fortuna la esperanza
esa decadente pesimista
y la confianza en la conquista
por la fuerza decrece cada día.







